El ajedrez en Cuba

http://www.ajedrezargentina.org/imagenes/retrato%20original%20capa.jpgCuando se escribe sobre niños prodigios en el
ajedrez cubano es probable que el primer nombre que venga a la mente sea el de
José Raúl Capablanca, quien con solo cuatro años ya sabía jugar y a los doce
era campeón nacional.
Entre
las féminas, María Teresa Mora desde muy joven vencía a su padre sobre un
tablero. Además, tocaba de forma excelente el violín y a los 22 años se
convirtió en titular nacional sin distinción de sexos, una verdadera hazaña si
tenemos en cuenta los prejuicios que existían en contra de la presencia de las
mujeres en el deporte.
Capablanca
y María Teresa compartieron destinos diferentes. Uno es muy recordado y su fama
mundial ha perdurado hasta nuestros días y la otra, con resultados más
modestos, pero tan importantes que la llevaron a ser la primera mujer con la
condición de Maestra Internacional en Latinoamérica, ha caído en un lamentable
olvido por los fanáticos y especialistas.
A
partir de la celebración en Cuba de importantes torneos como el Memorial
Capablanca desde 1962 la
Olimpiada Mundial de 1966, el interés hacia el juego ciencia
aumentó con rapidez en el país. Entre los jugadores más destacados que se iniciaron
en edades tempranas estuvo el villaclareño Guillermo García, el cual realizó
brillantes demostraciones en las categorías infantiles y juveniles hasta el
triunfo en el campeonato nacional de 1974, con 21 años.
La
idea de llevar el ajedrez hasta las escuelas permitió que los entrenadores
entraran en contacto con los niños que más aptitudes mostraban hacia el juego. Uno
de los niños que más llamó la atención fue Leinier Domínguez. Nació en
Güines, un municipio de La
Habana, el 23 de septiembre de
https://juliancfg.files.wordpress.com/2010/02/dominguez08.jpg?w=267 1983 y su padre lo alentó a
iniciarse en el ajedrez.
Con
apenas nueve años, Leinier se proclamó campeón nacional en una categoría donde
compitieron jugadores de once y doce años. Meses más tarde extendió su reinado
hasta los Juegos Escolares Nacionales.
Las
imágenes guardadas de aquel tiempo devuelven a un muchacho muy serio, con un
peinado alejado de los estereotipos de la época, concentrado en su partida. Los
éxitos se incrementaron y Leinier alcanzó el título de Maestro Internacional
con catorce años y  241 días, el más
joven de la historia del ajedrez cubano.
Su
primera aparición en el ranking mundial de la Federación Internacional
de Ajedrez la hizo en 1996 y en esa lista le compilaron 20 partidas para 2205 puntos
de ELO. Quizás nadie pudo imaginar que en la próxima década el muchacho genio
sería considerado el mejor jugador del país y su nombre aparecería en el puesto
25 del mundo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Glorias del deporte cubano. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s