El patriotismo de cinco cubanos

https://i0.wp.com/www.lernesto.it/dati/ContentManager/images/cinco-heroes.jpgDel 12 al
27 de diciembre de 2001, los cinco cubanos luchadores contra el terrorismo,
encarcelados en Estados Unidos ofrecieron sus alegatos ante el tribunal que los
juzgaba en Miami, en un largo y amañado proceso por la supuesta autoría de más
de dos docenas de delitos.
El primero
de los encausados en hablar fue Gerardo Hernández Nordelo, condenado con
irracional desmesura a dos cadenas perpetuas más 15 años, sin pruebas y por
imputaciones que no fueron jamás probadas durante los seis meses del politizado
juicio.
Con su
brillante exposición Gerardo sentó en el banquillo de los acusados a sus
inquisidores cuando denunció, una a una, de manera serena y argumentada, las
incontables violaciones cometidas por las autoridades judiciales, lo que le
permitió caracterizar el juicio como un "proceso eminentemente
político".
El cargo
principal imputado, el de " conspiración para cometer asesinato ",
relacionado con el derribo de dos avionetas que violaron el espacio aéreo
cubano en1996, resultó detalladamente deshecho, al igual que la condición de
espías endilgada a Gerardo, Ramón Labañino, René González, Antonio Guerrero y
Fernando González, con el marcado propósito de alentar el odio y los prejuicios
de la comunidad de Miami contra los Cinco. 
Al respecto
aclaró las características de la misión que tenía asignada, cuya única
finalidad era la de alertar a las autoridades de la Isla sobre las actividades
terroristas organizadas por la mafia contrarrevolucionaria cubanoamericana.
"Eso, añadió, no es espionaje”.
Con toda
justicia este alegato, como el de sus cuatro restantes compatriotas, fue
calificado por el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, como
" piezas oratorias que sobrevivirán la prueba del tiempo. Millones y
millones de personas las leerán con emoción y gratitud…y se hacen más admirables
al recordar las terribles circunstancias en que fueron concebidas."
Vale citar,
como retrato del Héroe y ejemplo a seguir por todos los cubanos, el párrafo
final de sus pronunciamientos aquel 12 de diciembre:

“Su
señoría, la Fiscalía considera, y así lo ha pedido, que debo pasar el resto de
mi vida en una cárcel. Confío en que si no es en este, en algún otro nivel del
sistema, la razón y la justicia prevalecerán por encima de los prejuicios
políticos y los deseos de venganza y se comprenderá que no hemos hecho ningún
daño a este país, que merezca semejante condena. Pero si así fuera, me
permitiría repetir las palabras de uno de los más grandes patriotas de esta
nación, Nathan Hale, cuando dijo: "Solo lamento no tener más que una vida
para entregar a mi patria."

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Opinión. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s