El largo de la minifalda

Una compañera de trabajo, a la que estimo, respeto y considero mucho, al parecer molesta por una frase dirigida a ella, de esas con las que casi a diario convivimos y que se caracterizan por ser desagradables y hasta groseras, me preguntó mi criterio acerca de cuánto debe medir la minifalda en una mujer que se respete y se haga respetar por los demás.

¡Dígame usted, tamaña responsabilidad la mía!                                                                      

Ante todo se debo reconocer que la minifalda, esa prenda de vestir que se mantiene en la moda, provoca diversidad de criterios y opiniones en la población de cualquier país acerca de si es correcto o no su uso.

Entre los que no están de acuerdo aparecen aquellos que señalan que la minifalda es una desvergüenza, que no se debe permitir sobre todo en lugares públicos. Otros alegan que una forma moderna de provocarnos a nosotros los hombres y de mostrar lo que se debe mantener oculto de las miradas indiscretas, como en los años mozos de mi abuela.

También están los que opinan que es correcto el uso de la minifalda y agregan el frase popular que dice así: “A quien Dios se lo dio, San Pedro se lo bendiga".

Y conozco a quienes aseguran que la minifalda es una pieza de vestir muy juvenil, pero que le asienta a casi todas las mujeres, independientemente de su  edad y constitución física.

Por último, aparecen -aseguro que no hay exageración en mi-, los que piensan que debiera existir la mini–minifalda, es decir, una minifalda – mini.  En fin –no pretendo ni quiero volverlos locos con este juego de palabras-, están aquellos que pretenden que la prenda sea mucho más corta que la que se usa en la actualidad.

Yo confieso no saber, a ciencia cierta, cuánto debe medir el largo de la minifalda en una mujer que se respete, pero conozco a varias compañeras que visten siempre con ropas cortas, muy cortas, y se dan a respetar  mucho más que otras, a las que la prenda les llega casi hasta los tobillos.

A mi me encanta mirarlas a ellas (a ustedes) con minifaldas y sin minifaldas también, por lo que pienso que el largo de la misma debe ser establecido por quien lo va a usar y no podrá nunca determinar el grado de decencia de una mujer.

Su dignidad estará en correspondencia con el respeto que sepa ganarse y mantener, y no por un pedazo de más o de menos de tela.  

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Polemizando. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s